Mi generación

Pr. Ismael Bencomo, domingo 23/Octubre/2016

Madurez
Con lo que se tiene... conjugar esfuerzos para Dios.
Difíciles tiempos. Para el evangelio. Una embestida muy fuerte contra los pastores. Vamos saliendo. Tendrá repercusiones.

Trabajo fuerte de aquí en adelante. Estamos en sus manos y tiene un plan para nosotros. Tenemos que trabajar.
Después de dejar el liderazgo... Al dejar el poder... Es cuando se conocen a los amigos.
Se tiene la experiencia... Se ha recogido lo que un día se hizo, lo sembrado.
Es para saber que se hace y que terreno se pisa. Hay periodos. Debe de trabajar con los que se cuenta.
Dios da la habilidad para llegar a la vida de más personas.

Trabajando en la vida de muchas personas. Tocando vidas, alcanzando corazones, lo importante son las almas teniendo la oportunidad de llegar a la vida de los perdidos.

Quien soy y que corazón tenemos. Amamos la ciudad pero no nos vendemos. Estamos firmes en los principios del Señor. Estamos trabajando dentro y fuera de la iglesia.

El mensaje más fuerte es el que se da con la propia vida.

No somos correspondidos en ocasiones. Pero estamos para servir a todos.
Visión a la gente. Con trasfondo, con una vida que lo respalda.
Primero se trabaja y luego vamos a cosechar bendiciones.
Dios levantará y traerá gente que conformará el equipo que apoyará.
Haciendo lo que tiene que hacer bien hecho.
Vienen cosas muy positivas. Tremendas para el Señor.

Génesis 25:1-18
Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve.

Génesis 35:27-28
Murió toda la generación.

Romper los patrones generacionales. Dios quiere hacer su propia generación, quiere iniciar y terminar la generación con nosotros.

Abraham tomó otra mujer, Cetura.

Inicie una nueva generación con Cristo. La que iniciarás de ti en adelante.
Lo que fundamentarás desde ahora en los caminos de Cristo.
Cambiarás la generación. Dejarás un legado.

Ismael fue el primogénito. Pero en Isaac serán benditas todas las generaciones. No de Ismael.
El espíritu de Dios está sobre ellos.

Israel, príncipe de Dios. Jacob, suplantador.

Lo que haces repercutirá en las generaciones. Les dejaremos la bendición de Jehová, que no añade ni tristeza ni dolor. La que da salvación y gozo.

No solo el respaldo. Viene a tu vida y te lleva más alto.

No se enamore solo de la bendición, enamórese... del dador de las bendiciones.

Haga un pacto.

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